lunes, 30 de julio de 2007

Con los gauchos en la pampa fría



Con los pies en la Patagonia austral, volé sobre el lago helado, atravesé los glaciares y de vuelta a Buenos Aires aterricé en Pergamino, dentro de la provincia. Paseando por los extensos e interminables campos de tierra fértil, entre vacas y ovejas pampeanas, me encontré con un gaucho. Andaba el criollito, un poco ya aporteñado, intentado alardear de sus artes equinas y mostrando sus habilidades y destrezas con el caballo, cuando de cerrar la tranquera calló en el suelo de su orgullo y se rompió dos vertebras. Pero como los gauchos no conocen el dolor, o eso dicen en honor a la vanidad tópica de estos lares, sangre de toro, se levantó de una cuando le agarré la mano, recolocó los pedazos de su espalda, la recompuso y volvió a la vida andante. Y así fue como alcancé a conocer estas tierras ganaderas y entre asado y asado me hice redondita. Ando ahora en transformarme en un chanchito, de a poco me crecen las orejas y se me achanta la nariz, la grasa ya me recubre entera, y vivo la vida en un pienso.

martes, 24 de julio de 2007

Del océano al Lago glaciar Argentino




Y, qué loco, che. Desde El Calafate, el punto de partida de El Parque Nacional de los Glaciares, he tenido la oportinidad de conocer una de las maravillas del mundo: El señor Perito. Como el resto de los coleguas glaciares, el Perito se formó en la época glaciar y es una de las pocas reminiscencias que nos quedan desde entonces, aunque, de forma única, permanece todavía en equilibrio a diferencia del resto, que , a día de hoy, están retrocediendo. Si ver el Perito fue algo espectacular, atónita ante ese inmenso bloque de hielo y tocada por las corrientes heladas que desprende, el gran pastel de nata que, de vez en cuando te deleita con un desprendimiento, también te habla y es increíble, cerrar los ojos y escuchar sus rugidos (los glaciares están todavía vivos y se comunican contigo). Todavía fue más impresionante navegar por el Lago Argentino, un inmenso lago en el que desembocan muchos de estos glaciares. Recorriéndolo te vas encontrando numerosos témpanos de hielo o icebergs que se desprenden del Upsala y demás. Pero no fue eso lo más sorprendente de la expedición. Lo más increíble, lo que me ha dejado huella, lo que me hizo derretirme a 2 grados bajo cero y sacar la lágrima, fue mi encuentro con la Maga. Si, locos, la encontré. Mi viaje aquí ha completado una vuelta. Y es que ayer tuve la oportunidad de contemplar la naturaleza en uno de sus momentos más bellos y únicos, y doy fé, que, hasta hoy, es lo más bonito que he podido llegar a ver. Ese amanecer en el Lago glaciar rodeado por la cordillera. El fuego nacía desde detrás de la montañas en un color rojo fucsia, refulgiendo y coloreando todo el cielo, estallando en las cumbres de las curvas heladas que respondían reflenjando esos rayos intensos sobre el lago azul, todo ello mientras el aire glaciar te atravesaba las entrañas y me regalaba un sabañón. Pero mereció la pena, eso y todo el viaje, y haberme quedado sin pasaje a Usuahia y haberme despertado a las 6 de la mañana después de acostarme a las 5:55 tras un día de joda (=fiesta, para los que no conocen la lengua criolla) para la exursión. Todo merece la pena, todo se cura con ese amanecer que me cortó las cuerdas vocales de una tajo. Allí me encontré. Allí ví, allí fui feliz durante más de dos horas, el orgasmo más largo del mundo.




Lástima que durante las dos excurisiones hubiese una plaga de cámaras digitales obsesivas, cada una de distintas partes del mundo, pero con la misma intención absurda y todas desprendiendo el mismo olor apestado del turista. Aaaarghh. Odio, ODIO, ODIOO a los turistas. Están crazy, casi acabo con un ojo morado, te ponen el codo en la cara por sacar un foto y serían capaces hasta de tirarte al lago por conseguir una imágen digital, como si se pudiera captar toda la belleza en una triste foto, qué estupidez.Y lo peor, no te dejan contemplar tranquila esas maravillas, no paran de hacer ruido, comer chicle, beber whisky con trozos de glaciar....puagh. No los soporto. Creo, que en estos casos la violencia está justificada. Bazoca en manoç... Exterminio total...se llama la película.







viernes, 20 de julio de 2007

Bautizada en el Atlántico patagónico




Y de los Andes al Atlántico

De Río Negro me dirijí a la provincia de Chubut, a Puerto Madryn, un pueblito de costa desde dónde se puede acceder a un montón de reservas faunísticas. Me chupé otro viajecito de estos de los que se hacen por aquí en la patagonia, de un mínimo de 12 horas, y llegué a las 7 a.m al hostel. Casi sin quitarme la mochila conseguí la excursión tan ansiada a puerto Pirámides y península Valdés. En la primera parada tomamos un bote de navegación e hicimos el gran avistaje de la ballena franca austral....innnnncreíble. Pudimos observar a una ballena con su ballenito bebé jugeteando y todo...impreCionante. Aquí os cuelgo una foto del pequeño ballenito asomando el cabezón.
Seguimos nuestra excursión por la península en un mini micro, y mientras atravesábamos los grandes pampitos de las estepa patagónica pudimos ver algun que otro bicho de los que se estilan por estos parajes: ñandúes, maras y guanacos. De estos últimos pude sacar una fotito, los otros corren que se repelan el culo.













En punta Cantor pudimos ver algunas colonias pequeñas de elefantes marinos panza arriba torrándose al sol. Según parace no es la época para la mejor observación de focas, en octubre se pueden ver los grandes harenes de elefante marino dónde el macho, al que muchos humanos aspirarían a convertirse, puede llegar a controlar hasta 180 hembras...ualaaaaaa que gran festín¡. Pero el estrés puede acabar con ellos porque estos gordos de 4000 kg tiene que estar pendientes de que los llamados machos periféricos, usasé, los ladrones de hembras, no enganchen a una y se la trapiñen...aquí lo de compartir no se estila demasiado...



















Y nada gente, esta es la mala vida que me estoy pegando...ahora mismo acabo de conseguir para hacer un bautismo submarino en la ciudad de referencia del buceo en América del sur...en estas aguas heladas...menos de 8º , ¿Sobreviviré? .Y a la tarde me bajo ya para el Calafate, a ver los glaciares...Creo que no podré bajar hasta Usuahia, está dificil el tema de las comunicaciones...ays¡ . Pero bueno, me puedo dar con un canto en los dientes.
Patagonia de mis amoreeeeeeeeeeeeess.....lallalalaa.

miércoles, 18 de julio de 2007

En el bosque de los duendes




Y de la gran ciudad me bajé a El bolsón, un pueblecito de montaña de la provincia de Río Negro enclavado entre la precordillera y la cordillera de los Andes, a los pies del cerro Piltriquitrón y junto al río Quemquemtreu. Este lugar es conocido por ser un centro de confluencia de los artesanos, "jipis", y sobre todo, de gente que huye de las garras poderosas de la Capital y que busca un estilo de vida diferente, alejado de las corrientes porteñas y viviendo lo más cerca posible de la autosuficiencia. Es además, un lugar mágico, conocido por sus mitos y utopías. Y así se siente cuando uno pisa esta valle, entre la niebla, paseando por los bosques, atravesando las pasarelas, escuchando el silencio de los paisajes y la naturaleza viva y salvaje en su habitat natural. Muchos de los que han conocido este lugar se quedan atrapados por los susurros de las montañas y ya nunca pueden dejarlo atrás.



Aquí me alojé en casa de Fede, uno de estos personajes que aterrizó sin saber donde venía, huyendo de los malos humos bonaerenses a respirar el aire libre de la cordillera. Él fue quién me enseñó algunos de estos bellisimos lugares y a quién debo agradecer esta parada que refuerza el alma empobrecida de los hombres de ciudad. El sendero de los duendes, cascada escondida , cabeza de indio, y cajón azul son algunas de las visitas que pude realizar, pero , sin duda, me quedaron en el tintero infinitos recorridos que espero pueda llegar a pisar en otra ocasión.

domingo, 15 de julio de 2007

Historias de cronopios

Buenos Aires, como decía Julito, te puede recibir o bien como cronopio o bien como fama. No es una cuestión de suerte , si no más bien de conciencia. Es por eso que la mayoría de los que todavía no conocen la Capital Federal y sus costumbres genéricas de caos e indiferencia adoptan un sentimiento cronopio permanente durante al menos un par de días despues de su llegada a la ciudad.
El lunes 9 Julio, una ingente cantidad de cronopios aterrizaban en Ezeiza, aunque ya convertidos en cronopios-cronopios, es decir, en cronopios dobles. Pronto se empezaron a amontonar en la oficina de reclamaciones de las Aerolineas Argentinas exigiendo sus valijas perdidas en el universo incomprensible de los cargadores de maletas, llámense también cocteleros porfesionales y acumuladores de equipajes. La especialidad de su arte radica en que durante el goteo de valijas por la cinta transportadora no pase ninguna del vuelo correspondiente y sin embargo, pasen otras tantas de procedencia impredecible. Es decir, supongamos la llegada de un vuelo del día 7 de julio, que en la realidad bonaerense llega un 9 de julio ( cuestiones de abstracción y agujeros negros en el cielo, no pensar demasiado, hay que tener en cuenta , además del cambio de franja horaria, el cambio de hora inherente a las propias compañías de vuelo, con una concepción espacio temporal propia y con necesidad de unos parámetros individuales para el cálculo. De ahí su impredecibilidad.) , pues bien, para ese vuelo, las valijas van atravesando el tranportador cinco o seis veces ante los ojos del pasajero, nadie detecta la suya porque todas son de vuelos tres días anteriores o bien tres posteriores pero nunca del mismo día del vuelo. En la oficina, las hojas de reclamaciones se
amontonan mientras la atmósfera se carga de palabras dardo contra las madres de los aerolineros que tienen sus oidos preparados para ponerse en modo off ante estas situaciones habituales.

Durante los días siguientes, todavía será dificil dejar de ser cronopio, simpre y cuando decidas recorrer la ciudad hablando un castellano sin acento criollo. Esto se hace todavía más relevante en el momento de pago, pues además del cambio de moneda, cambia la concepción del cambio. Es decir, si usted es extranjero y toma, por ejemplo, un café con medias lunas de valor en carta de 6$ y paga con un billete de 20$, la devolución será indefectiblemente de 4$ y si a usted, asombrado ante el aparente descuadre de cuentas, se le ocurriera protestar, será inmediatamente abatido mostrándole antes sus ojos el libro de leyes y aceptación de entrada al país de extranjeros , en el cual se subraya cuál será el sistema de pago y devolución para el no criollo.

Hete aquí algunas de las dificultades que puedan surgirle en los primeros días de estancia. Todo ello, por no venir concienciado y aprendidito de casa. Por eso, desde aquí le sugerimos revise el libro " consideraciones y conocimientos previas para entrar en la Capital Federal" en la cual se resume la actitud a tomar para el inmigrante y algunas leyes porteñas´básicas desconocidas para el extranjero.

Pero no todo son problemas en el país. Una vez aceptada la discordia y el cambio de percepción en el unvierso porteño, periodo de tiempo más corto para un español que para cualquier otro europeo, todo se teñirá de otro color cuando el mesero ponga antes sus ojos un bifé de chorizo con papas fritas desbordando el plato o bien cualquier especialidad a la parilla o asado. Pero sobre todo, si usted tiene la suerte de conocer a la familia Linares (aahí esos medio galleguitos) que son el sol de la ciudad de Buenos Aires, su estancia no podrá ser más cálida y acogedora. Por eso desde aqui les quiero dar mil gracias a estos locos que me hicieron pasar una estancia increíble y en especial a jorgito morrison, el chamuyerito más lindo de la ciudad. Para ellos, un beso enorme .

viernes, 6 de julio de 2007

Preparada mi casa ambulante...



" Mi casa ambulante siguen siendo mis dos piernas...y mis sueños no tienen fronteras"
Che Guevara



martes, 3 de julio de 2007

Aventura patagónica



Próxima parada...Buenos Aires:

Che, locos, se me perdió la Maga. Yo no sé si se me fue a Buenos Aires o a dónde, pero no me queda más remedio que encontrarla. Tiró la pidrecita demasiado lejos y despareció, así no más. Asi que bueno, agarro mi mochila y a ver que onda por allá, al otro lado.
El problema no es que no la encuentre, si no más bien que al fin la encuentre. Agarrarla así, y obligarle a que se quede conmigo...La Maga no tiene dueño y quién soy yo para...Pero ójala pudiera, al menos, compartir...Pero ójala bajaran las nubes aquí abajo, ójala el escenario onírico tuviera patria en la tierra de los simples mortales, y las esferas rodaran conjuntas como en tiempos de antaño.


Dejá de ojalizar la vida, tontita...parecés un tango hablando, siempre con esos aires melancólicos. Dale no más...la encuentres o no La Maga está contigo. ¿Lo crees ?

Horacio, te espero en Buenos Aires, y luego me bajo para el sur hasta tocar con mis pies el faro del fin del mundo. ¿Qué habrá después?¿ Será la piedra? ¿La eternidad? Será el comienzo, otra vez a empezar de nuevo. Seguí la rueda.

Saludos a todos, locos. Trataré de ir relatando por aquí mis aventuras. Es una intención, no una promesa, así que, bueno, se hará lo que se pueda.

Desde Barcelona y casi ya tocando el país de la plata.